viernes, 5 de agosto de 2011

Jornada de reencuentros.

Ayer fue un día de reencuentros y presentaciones. Conocí a las hermanas restantes y a algunas de las sobrinas. Fue una tarde noche de hablar, contar, recordar, discutir (política -sólo duró unos minutos por el rápido calentamiento del personal), cantar, reir, reir más, beber, comer, oir y bailar música. Éramos diez personas para comer a las que más tarde se unieron otras cuatro con lo que casi en cada rincón de la casa había animación, gente hablando, niños viendo la televisión, música sonando y, de fondo, el sonido eterno del tráfico caraqueño como un ritmo acompasado sobre el que se improvisaran tonadas llaneras.
.
.

.

No hay comentarios: