domingo, 28 de agosto de 2011

26 de agosto de 2011 (Margarita y IV)

Salimos aun más temprano (8 ó 9) decididos a inspeccionar más allá de Parguito.
La que le sigue es El Tirano, una playa similar pero aun más virgen en la que prácticamente no había nadie. En su extremo más lejano, unas barcas de pescadores llegaban y salían: casas bajas de colores; en lo alto de una palmera, un joven sin seguridad alguna, despojaba al árbol de sus frutos con un machete y los dejaba caer; en una casita, un grupo de mujeres pintaba a la Virgen del Valle para su cercana fiesta. Más allá, decenas de barcas de colores descargaban pescado y pequeños puestos a escasos metros lo vendían desde primera hora.
.

.
Ha sido la estampa más tópica pero igualmente la más bonita. Compré uno de los trabajos artesanos en honor a la Virgen del Valle: un lienzo vertical sin marco de aproximadamente 120x40cm pintado a mano con no pocos detalles en 15eur...
El avión debía salir a las 20:45h. Algo más de una hora más tarde, despegó. Ninguna disculpa.
En Caracas, sobre las diez y media de la noche, tuvimos que arreglárnoslas para coger un taxi que no nos estafara y que tuviéramos la confianza de que era realmente un taxi. Hubo suerte y llegamos a casa sanos y salvos poco después de las once: Welcome back to the jungle!

No hay comentarios: