miércoles, 20 de octubre de 2010

Tests (and day 3)

Well, tests are over, I guess. Now it's time to use the camera when I feel like doing it knowing its advantages and drawbacks and time as well to improve my technique and, above all, my "eye". So, here are the pictures taken today.
.

.

.

.

.

martes, 19 de octubre de 2010

Tests (day 2)

I took the camera with me today in order to take some pictures in daylight. I like it because it's small and easy to use. Besides, you can only take 26 pics in a row and then you must download them to be able to see them and take some others again. Then there's no LCD screen or anything similar, so you have to wait until you can see the images on your computer. So, it's almost an analog camera, which I like a lot.
.

.

.

.

.

.

lunes, 18 de octubre de 2010

Tests (day 1)

My mother bought a very strange digital camera for my father some months ago. He never got used to it as it's a quite small toy-like camera with no LCD screen whatsoever and for which you need to be slightly computer literate to manage to see the pictures taken (my father isn't and my mother scarcely knows how to check her mails). So, finally, an old analog one, which had belonged to my brother long long time ago, showed up out of the blue (out of a drawer, to be more precise) and this seemed to fulfilled my father's desires (he never could (under)stand the digital stuff) and everyone was happy at home. Now, it's up to him to realize whether or not he's really interested in taking pictures by now but, meanwhile, I got the small digital camera to test it.
It produces colour saturated and highly contrasted images with lots of grain. Sometimes they look as though they were stills from a super-8 film (their highest resolution quality is 640x480!) and they've got this kind of appeal of an old image of the fifties or sixties. Well, I just took some pictures at home tonight but I'll try and have it with me for a couple of days to see what I can get out of it.
.
.

.

.

.

lunes, 6 de septiembre de 2010

El reflejo en el monitor.

Mi trabajo se asemeja levemente a mi etapa de estudiante de instituto. Se asemeja en que somos un grupo mixto de muchas personas (cerca de 80 ó 100 en mi trabajo) que entramos en grupos a horas estipuladas, que nos sentamos en sitios individuales (como pupitres), que desempeñamos todos funciones muy similares, haciendo casi siempre unos y otros las mismas gestiones (como las materias horarias en el instituto) y, a la hora prefijada, según el turno, todos salimos en tropel (como al sonar la sirena en el instituto).
Esto se repite día tras día con pocas variantes, y lo único distinto son los comentarios y anécdotas que nos contamos entre nosotros (como aquellas primeras historias de amor o sexo, o la película vista la noche anterior o las críticas a "tú ya sabes quién").
El papel de los profesores, en tanto que autoridad, se les reserva a nuestros coordinadores, ya que, por lo menos simbólicamente, serían nuestros superiores, los encargados de tratar con la Suma Autoridad (jefes de estudio, directores en el instituto): nuestros queridos entes abstractos de Madrid.
En cuanto al aprendizaje, pues poca cosa. Me temo que, en mi caso, no aprendí mucho más en el instituto de lo que aprendo aquí. Algo sí, (estaría bueno), pero poco más.
Con esto, lo que quiero decir, es que a veces me parece que sigo estando en el instituto, con la "obligación" de encontrarme aquí; con la cabeza divagando en sueños, realizables o no, cuando en realidad querría estar en otro sitio, haciendo otras cosas y con la esperanza de que hay algo más, algo que me pertenece más que esto, pero que de momento no descubriré porque TENGO QUE estar aquí...

jueves, 5 de agosto de 2010

Free!

Entramos a ver unos discos en una tienda llamada Jazz Kaelderen porque tenía CDs y vinilos en oferta. Al entrar, había un trío preparándose para tocar y unas tres o cuatro personas sentadas entre las cajas de discos. Al principio, habría que haber pagado, pero el chico de la puerta dijo que podíamos pasar a echar un vistazo. Mientras ojeábamos lo que había, el saxofonista cogió su instrumento y comenzó a vomitar notas y alaridos seguido por los golpes del batería haciendo uso de todo tipo de objetos (baquetas, escobillas y hasta un muelle hecho de alambre, largo y flexible, que hacía sonar contra todas las superficies del instrumento...). El bajista (bajo eléctrico) no paraba de tocar en slapping, completamente acelerado, parando por momentos y retomando el ritmo. La masa sonora que rebotaba contra las paredes del pequeño local, te hacía casi saltar y te ponía el corazón a mil revoluciones. A la hora de preguntar por el precio de alguno de los discos, la tarea se hacía casi imposible. Compramos, como pudimos, un vinilo y un CD y salimos del local huyendo del ruido.
Hubo una época en que éste trío habría despertado poderosamente mi curiosidad e, incluso, me habría gustado su energía rotunda. Pero, en aquel momento, lo único en que pensaba, era en pagar los discos y salir de allí. ¿Será esto una muestra más de mi creciente conformismo? Por la calle, pasaban las bicis; en Grabrodretorv, a veinte metros del Kaelderen, una música más fácil me hacía sentir bien; el cielo azul despejado daba sensación de luz y libertad, y de mi recuerdo, poco a poco, comenzaba a desdibujarse la imagen de una flagelación con la que, a cada paso, menos iba teniendo que ver.
.
.

martes, 20 de julio de 2010

Roskilde

Pasamos una tarde en Roskilde. No teníamos entrada para el festival, pero aprovechamos para ver un poco el pueblo y el ambiente en los alrededores de la zona del concierto y del camping.
.
.
.
.
El lunes después del festival, en la estación central de Copenhague, se podía ver a algunos de los festivalgoers esperando el tren de vuelta a casa o a más diversión...
.
.

Café Sommersko.

Cuarteto de chicas en el Café Sommersko en donde cada noche había un concierto gratuito para el que se quisiera dejar caer. El Festival de Jazz de Copenhague es un auténtico bullir de música durante 9 ó 10 días durante los que en casi cualquier plaza o recóndito rincón, encuentras un concierto.
.
.

domingo, 20 de junio de 2010

Untitled.

.
Come rain or come shine.
.
.

lunes, 31 de mayo de 2010

While we are here.

.
A life of questions.
.
.

domingo, 16 de mayo de 2010

Reconstructions.

.
Mind architecture.
.
.

jueves, 15 de abril de 2010

Uncertainty principle.

.
All roads lead to Ithaca.
.
.

sábado, 10 de abril de 2010

Dos finales.

.
Uno está firmado con fecha lunes 12 de abril de 2010, con lo cual, dada su certeza, lo obviaremos. El otro aparece y desaparece del horizonte y no se sabe si existe o si no, pero, cual San Borondón, ejerce una influencia evidente en nuestro interior.
Si hubiera novedades en cualquiera de los dos, volveríamos sobre el tema.
.
.

viernes, 9 de abril de 2010

Hogar, dulce hogar.

.
Cuando el mundo golpea en tu ventana y no lo dejas entrar.
.
.

jueves, 1 de abril de 2010

Deep inside

.
All those things I'll never tell you about.
.
.

miércoles, 31 de marzo de 2010

No harvest in wasteland.

.
I told you more than once.
.
.

lunes, 29 de marzo de 2010

Same old story (II)

.
Two of the sides of a very same coin.
.
.

jueves, 25 de marzo de 2010

Calling for help.

.
How does it feel to be on your own...?
.
.

martes, 23 de marzo de 2010

Still life.

.
He found the freshness in the museum, in its shaded corridors, surrounded by timeless forms of art. And then, he jumped up.
.
.

viernes, 19 de marzo de 2010

Up or on.

.
[...] I looked out the window -but nothing happened. White clouds, silver wing [...]. Nothing.

Paul Auster (The book of illusions).
.
.

domingo, 14 de marzo de 2010

viernes, 5 de marzo de 2010

De battre mon coeur peut s'arrêter

.
La búsqueda de la madre o el tiempo que nos separa de la infancia.
.
.

.
.

miércoles, 3 de marzo de 2010

Mañana gloriosa

.
Lo único que nunca nos dejará, es la soledad.
.
.

jueves, 4 de febrero de 2010

Lugares comunes.

.
No creo que a estas alturas sea ya necesario explicar el por qué. Me gusta el café con leche, tirando a muy caliente, al levantarme. Y si lo acompaño de un poco de queso y pan, la cosa mejora. Que unos días duerma siesta y otros no, entra dentro de lo normal. E incluso, si la durmiera siempre o si nunca se me ocurriera poner el pie en mi cuarto, no sería extraordinario.
.
.

Esta mañana, el tiempo se detuvo durante cinco segundos.

.
.

.

martes, 2 de febrero de 2010

Break down the wall when it really exists.

.
Do not say what you do not want to be heard. Do not go further than you want to reach. Keep your eyes open to what is all around you. Break down the wall when it really exists.
.
.

Later on.

.
I'll have to make myself visible -he thought-. Otherwise, the darkness will swallow me up and nothing will remain of me but these ragged dirty clothes I found. Besides, if I show up, they'll have something to talk about, I guess...
.
.

domingo, 31 de enero de 2010

A tribute to J.D. Salinger's Holden Caulfield

.
I saw him out of the corner of my eye, staring at me, bewilderly, in the opposite hotel, behind the curtains in his room. And there he remained for quite a long time, slightly moving.

.
.

viernes, 29 de enero de 2010

El mito de la caverna

.
Salió a ver el mundo, el conjunto de maravillas del que siempre había oído hablar.
Y el mundo se movía ante sus ojos. Bailaba eternamente sin un segundo de reposo.
Y quedó sorprendido y confuso como el niño que observa el juego de un malabarista.
.
.

martes, 26 de enero de 2010

Invitado sorpresa

Nadie había advertido su presencia. La reunión hasta entonces se había desarrollado con normalidad. No había sensación alguna de inquietud, de inseguridad. Bien es cierto que las puertas estaban abiertas a cuantos quisieran unirse, pero nunca se esperó una visita más sorprendente (los vecinos decían haber visto un destello de luz muy brillante y algo parecido a un platillo posarse en la azotea...). A eso de las tres y veintisiete de la mañana, justo antes de que ocurriera lo que ocurrió, alguien tomó por azar esta escalofriante fotografía:
.
.

26/01/10. 12:19:33

.
La carne atravesada por lanzas que desgarran.
Amamantada y cubierta de caricias, de besos.
La savia caliente recorriendo los conductos. Alimentando de vida.
El mundo y el universo campando en mi cuarto.
Toda la Historia del hombre contenida en un segundo.
.
.