Después, estuvimos dando vueltas por los canales, tomamos unas cervezas, almorzamos un sandwich club de luxe con café con leche en Reguliersdwarsstraat y nos dirigimos al Prik, cerca del Dam a tomar un par de cervezas más.
Allí, conocimos a un chico de la Republica Checa que hablaba perfectamente español por haberlo estudiado y haber vivido varios años en Barcelona y estuvimos un rato charlando con él. Tenía un aire a John Lennon y parecía inteligente. Me llamaba la atención su aparente seguridad y su naturalidad al hablar con nosotros. Era muy correcto y tranquilo.
Finalmente, cuando E se nos unió tras su jornada de trabajo, fuimos a cenar a un restaurante Francés, el Côte Ouest, donde probé una sabrosa gallete rellena de queso con bacon, huevo frito un tomate asado y ensalada.
De alli, (ya llovía otra vez) nos dirigimos al Café Rouge, donde F rompió a bailar, y finalmente al Soho, desde donde al cabo de una hora o asi, pedaleamos hacia la casa bajo una lluvia algo más que ligera.
F y yo ya nos habíamos quedado solos porque E se había ido desde el Café Rouge y N al poco de llegar al Soho, así que la vuelta en bici bajo la lluvia la hicimos solos y si nos es por F, yo estaría todavia buscando el camino...
En casa, E y N seguían despiertos y estuvimos un ratito juntos hasta que nos fuimos todos a la cama.
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