Seguidamente, fuimos al Café Rouge (todo muy francés, como se ve). Un lugar también muy holandés en el que ya habíamos estado el viernes y que tiene en sus paredes, entre algunas otras cosas, cuadros y fotos de la antigua reina holandesa y de la actual (su hija) además de algunas otras imágenes de la familia real, juntos y por separado...
De alli, al Palma. Otro lugar pequeñito y coqueto, justo en una esquina entre dos calles, con unos grandes ventanales que permitían ver la calle y en el que (por fin) se podía fumar. En un momento dado, una chica se subió a la barra y empezo a bailar entre los vasos y las botellas para regocijo de todos y, en concreto, de F. Enseguida, se le unió un chico y estuvieron un buen rato alli mientras el camarero, detrás de la barra, hacía balancear la lampara del local de un lado a otro (el techo era bastante alto, con lo cual había espacio suficiente para que se moviera). Antes de irnos, F fue corriendo a hablar con la chica y le dijo en español: "Bueno, yo no sé si me vas a entender algo pero me ha parecido fantástico el baile que te has echado...!" "Pues claro que te entiendo, niño" dijo ella, "si es que soy de Jaén...!!!"
Ya con la alegría en el cuerpo, fuimos a otro sitio del que no recuerdo el nombre (Leeuwtje, me dice E) también pequeñito, iluminado con luces cálidas. Al poco de haber llegado, entraron dos chicos, amigos del que estaba detras de la barra y éste, tras hablar con ellos, encendió un aparato de música y dijo: "Vale, ahora vamos a cantar un poco, pero no me culpen a mí si no les gusta, quéjense a estos dos muchachos que son los que me lo han pedido..." cogió un micrófono y se puso a cantar una canción típica holandesa o algo así y terminó todo el bar a coros y dando palmas, incluídos nosotros...
Y por último, el Exit. Allí, la locura, y el colocón, ya eran bastante altos y no sólo por nuestra parte. Había chicos, chicas, homos, heteros, rubios, morenos... por haber, parece que había, según F y creo que no se equivoca, chicas de compañia. Una o dos, como mínimo, con otros dos o tres jóvenes a ninguno de los cuales le hacían ascos...
Yo quería quedarme porque ya estaba entusiasmándome con unos y otras, pero lo mejor fue volvernos poco después, con las bicis y bajo una ligera lluvia, dando así fin a la noche de cumpleaños.
.
.

No hay comentarios:
Publicar un comentario