viernes, 6 de mayo de 2011

s/t

A este lado de la habitación, o al otro, el tiempo se puso caprichoso. Y como el niño travieso que quiere llamar la atención, encontró el espejo, lo usó como juguete y, no sin maldad, nos llamó efímero y fugaz.
.
.
.

1 comentario:

Miguel dijo...

me gusta la idea de aprovechar el tiempo caminando tus 20 minutos....
es una buena forma de aprovecharlos...

y los resultados son buenos no?