Después de tanto tiempo, no supo cómo reaccionar. Sus padres, la escuela, el sentido común, siempre le dijeron cómo actuar ante estas circunstancias. Pero ya todo aquello había quedado atrás. ¿Quién pensaba poder ahora desenvolverse en estas situaciones? Su experiencia en la vida no era tanta: lo que había vivido no le valdría de mucho. Se encontraba en el vacío, delante de actitudes que no comprendía, ni quería entender.
Mientras todo ocurría, la lluvia no cesaba de caer y, en algún lugar del mundo, había amor y sufrimiento. Todo el amor y el sufrimiento que el ser humano sea capaz de imaginar.
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