El calor es casi insoportable
las calles están quietas
los pocos que se atreven a salir
se refugian en la sombra
y caminan más despacio
como dejándose llevar
por un leve impulso
primero y la gravedad
después sin esfuerzo
la avenida es un desierto
junto al mar
entre el asfalto negro y blanco
de Vegueta y el océano azul
San Cristóbal da esquinazo
al sol en sus callejuelas
y conserva el interior
fresco para regocijo
de los jóvenes los viejos
y los medianos
los de allí
y los que venimos
de fuera de la otra isla
el tiempo se ha parado o
va más lento
afectado también por los
cuarenta grados el mar
está callado y a pesar
de la alegría
de la gente a las puertas
de sus casas en las terrazas
de los bares del pescado
frito y las cervezas y el agua
fresca en los vasos de tubo
el silencio
las voces bajas y tranquilas
hacen más presente
el espacio y el tiempo
queda fotografiado y todo
en un momento se convierte
en un cuadro captados
para siempre los colores
de un domingo cualquiera
en una isla atlántica
latitud 28.1
longitud -15.4167
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